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Análisis: Halo 4

Para ser honestos, el universo Halo nunca fue santo de mi devoción en el pasado. Me sumergí en él de manera tardía con la tercera entrega y, a partir de ella, di un buen repaso a la historia para intentar enterarme de qué demonios pasaba conforme iba avanzando en el juego capítulo a capítulo. Ni eso ni ser amigo de un fanático de la saga que no sabe hablar de otra cosa a lo largo del día me hizo comprenderla mejor (¡si hasta consiguió venderme la consola solo por lo apasionado que se le veía!), pero es que ese trabajo no nos correspondía a nosotros: Bungie y sus guiones –o su forma de contar las cosas, qué se yo– fueron los verdaderos culpables.

Lo he intentado con Halo 3, con ODST y hasta con Reach, del que lo único que recuerdo es su tremendo cierre porque, maldita sea, te hacía vivirlo en primera persona y no con una fría cinemática que seguramente olvides pasados quince minutos. Poco más salvaría de aquella experiencia que seguramente no vuelva a tocar ni con un palo salvo que tenga a una, dos o tres personas a mi lado dispuestas a liarla parda en un nivel de dificultad digno. Esa es la clave, la esencia que ha sabido captar 343 Industries con el regreso del Jefe Maestro: Halo no es un videojuego que te sorprende por la narrativa, sino un juego que te atrapa por su jugabilidad.

Halo 4 se controla y se siente como un Halo, y eso es lo mejor que se puede decir de una franquicia dejada en manos de otros por sus padres. Tiene incluso más merito que sus responsables, dentro del respeto y la continuidad que han sabido mantener para que los fans no se tiren de los pelos, hayan conseguido imprimirle personalidad con nuevos diseños de armas (aunque funcionalmente no aporten grandes diferencias a las que ya existían), enemigos y hasta un lavado de cara del mismísimo protagonista del juego, lo que deriva en la estilización de las llamativas armaduras de los Spartan. La evidente mejora gráfica (esa iluminación se merece un aplauso) también ayuda lo suyo, todo sea dicho, cuando además tienes una dirección artística de las que invitan a perder un rato en cada escenario mirando a nuestro alrededor.

Pero lo más sorprendente si cabe es que la campaña de Halo 4, pese a no ser la más extensa de la serie, es la que posiblemente esté mejor llevada de todas. La relación entre Cortana y el Jefe cobra un protagonismo absoluto desde los primeros compases de la aventura, en los que la ayudante artificial despierta al héroe de su sueño criogénico porque necesita pasar la ITV en la Tierra urgentemente. Una petición sencillita. Las circunstancias, como no podía ser de otra forma, se enredarán de tal manera que ambos acabarán metidos en un lío intergaláctico de tres pares de narices (incluyendo el resurgir de los Forerunners) que habrá que solucionar de camino a casa.

Si obviamos que el enfrentamiento final es un desastre bastante reseñable porque, al contrario que Reach, busca la épica quitando el control al jugador y resolviendo una situación trascendental en un plis plás, tenemos una historia muy digna para dar pie a la trilogía del Reclamador y que no exige saber al dedillo cada uno de los detalles de la saga. La aparición en escena de los mencionados Forerunners tiene de por sí suficiente miga como para que se crucen entre medias temas heredados de otras entregas que si se conocen, estupendo, y si no pues a seguir disfrutando tan ricamente. Las misiones no tienen el punto de espectacularidad que alcanzan las de algunas de sus antecesores en cuanto a situaciones se refiere, pero solo por la puesta en escena merecen el esfuerzo.

Los Covenant y sus unidades de siempre siguen dando guerra en el planeta Requiem, donde se desarrolla la mayor parte de la acción, y sumamos a las filas enemigas adversarios tan dignos como los Caballeros Prometeo, que tan pronto se teletransportan fuera de nuestro campo de visión para que no les demos más candela como hacen chás y aparecen a nuestro lado, o los Crawler, unos perretes con muy mala baba que tienen la sana costumbre de colgarse de techos o paredes para atacarnos desde la distancia y, además, saben flanquear que da gusto. Más gracioso resulta ese otro espécimen volador que, por si no tuviera suficiente con disparar desde las alturas, es capaz de proteger con escudos a sus compañeros terrestres o resucitarlos una vez nos los hemos quitado de encima. La inteligencia artificial sigue siendo tan exigente como siempre (justo esto es lo que necesitan los shooters lineales de los que todo el mundo se queja y no un salto gráfico), lo que no quiere decir que de vez en cuando haga de las suyas y, por ejemplo, se quede tan pancha cuando nos hemos ocultado detrás de una roca o en un piso inferior para recuperar fuerzas.

Para subir el listón siempre queda el multijugador, llamado Juegos de Guerra, que nos traslada al simulador de la nave Infinity. Puede que a muchos no les guste el cambio que ha provocado que Halo 4, en su vertiente online, tenga rasgos heredados de otras franquicias de éxito. De ellas absorbe la cámara de muerte, las habilidades o las recompensas por número de bajas, que a pesar de todo funcionan a las mil maravillas. Las últimas no tienen nada de parecido a las que solemos encontrar en los FPS bélicos: hayamos caído o no por el camino, consiguiendo un número determinado de muertes accedemos a armas que aparecen de higos a brevas en el mapa o a mejoras momentáneas de velocidad, escudo o daño. Poco más, salvo que ahora se puede esprintar por defecto (bien por ello). Todo reside en el dominio del mando, que prima cuando el auto apuntado no es de los que facilitan las cosas hasta el extremo y es, como os decía al principio, lo que más engancha de la propuesta.

Los modos de juego tradicionales siguen ahí con alguna que otra variación: no veo el Todos contra Todos de toda la vida, aunque sí que tenemos Regicidio para suplirlo de una forma más original; el Asesino de Infinity por equipos propone el duelo habitual con un máximo de ocho participantes, mientras que el Gran Asesino se va hasta los dieciséis e incorpora vehículos de todo tipo a la ecuación (incluso la Mantis, el mecha que se ha sacado de la manga 343 Industries). También vuelven –entre otros– Bola Loca, Capturar la Bandera o Infestación, quizá mi preferido, en el que el lavado de cara ha provocado que los infectados se conviertan en Flood y no sean simples soldados de otro color.

A todo ello sumamos las Spec Ops, que complementan de alguna forma la campaña (aunque la historia, sinceramente, es bastante prescindible) y que están llegando semana a semana al juego de forma gratuita durante la primera temporada. Las misiones posiblemente no duren más de diez minutos cada una y no van mucho más allá del “ve al punto A, mata, ve al punto B, activa y mata”. Necesitan mejorar, sobre todo porque las partidas en línea se limitan al último episodio lanzado. Si quieres revisar las primeras misiones en dificultad Legendaria con amigos, o los tienes sentados a tu lado o te olvidas.

Al margen de eso (y de otras cuestiones que deberían solucionar, como lo del inexistente modo Cine en Campaña), seguro que 343 Industries tiene la mar de contenta a Microsoft. Para mí han conseguido lo imposible: coger la fórmula de Halo y alterarla lo justo como para aportarle algo diferente sin arruinar lo que la hacía especial. Tienen entre manos la que seguramente sea una de las mejores experiencias multijugador en consolas partiendo, curiosamente, de una base con más de una década a sus espaldas. El estudio ha sido en parte conservador, en parte valiente puliendo detalles que Bungie probablemente no hubiese sido capaz de cambiar, y ha demostrado con creces que, cuando llegue la hora de desmelenarse por completo, no le temblará el pulso. Confieso que estoy ansioso por ver si se atreven a dar el siguiente paso, porque la primera piedra les ha quedado muy bien puesta.

El combate, aún más evolucionado
  • +0
    responder
    David Sojo
    Soldado destinado
    3 diciembre, 2012

    a la basura??

  • +7
    responder
    Javier Franco Gonzalez
    Soldado destinado
    3 diciembre, 2012

    Los halo no me gusta nada y no entiendo porque microsot no le hace la compentencia a las demas compañias de los grandes shooters

  • +2
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    David Rodriguez Vazquez
    Soldado destinado
    3 diciembre, 2012

    Halo 4 me a decepcionado mucho…sobretodo el multijugador, el matchmaking es un desastre…

  • +0
    responder
    umbium
    Recluta
    7 diciembre, 2012

    @Javier Franco Gonzalez: Tu comentario aquí…

    De hecho lo hace con Halo, porque ofrece algo más completo que el resto de Shooters de las compañías salvo Battlefield 3. Lo peor es que este Halo es más CoD y menos Halo. Una pena.

  • +0
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    Inquisidor
    Recluta
    4 febrero, 2013

    Halo es el mejor shooter del mundo… y eso que no me lo questione nadie… No he jugado todavia al 4 pero no creo que sea tan malo aunque ya no sea de Bungie y lo han cambiado bastante. Y ojala no fuese asi!

  • +0
    responder
    luis
    Recluta
    16 mayo, 2013

    Tu comentario aquí…

  • +0
    responder
    Luis Antonio Tellez
    Capitán
    14 junio, 2013

    me gusta haloo

Fuego cruzado, ten cuidado donde apuntas.