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Análisis: King’s Bounty: Warriors of the North

Desde que los rusos de Katauri Interactive y 1C Company resucitasen el nombre King’s Bounty en 2008 con The Legend, han hecho todo lo posible por convertirlo en una franquicia al nivel que un título de su historia se merece. King’s Bounty, el original, fue creado en 1990 por Jon Van Caneghem, quien unos años más tarde también daría a luz dos de las sagas de rol más populares de la historia de PC: Might & Magic y Heroes of Might & Magic. Enterrada bajo el éxito de estas dos, el pobre King’s Bounty pasó más de tres lustros en letargo, hasta que la mencionada 1C Company compró sus derechos y, con la ayuda de Katauri, situó a la saga de nuevo en el puesto de honor que nunca debió abandonar.

Hay muchos factores que han hecho de King’s Bounty una franquicia tan desconocida como buena. El más notable de ellos es que desde el principio ha tenido serios problemas en lo que a su distribución se refiere. A tratarse de un desarrollo ruso, el juego siempre ha aparecido primero en plataformas descargables como Gamersgate o Steam, llegando a España bastante más tarde. De hecho, en nuestro territorio King’s Bounty: The Legend (la primera entrega de la saga) primero llegó distribuido por Nobilis Iberica en una edición que si bien era bastante bonita incluía fuertes medida de protección antipiratería y costaba 49,95 euros; para posteriormente volver a editarse de la mano de la siempre eficiente FX Interactive, que pese a sacarlo algo tarde, distribuyó el juego a sus habituales 9,95 euros. No es de extrañar que con este abrupto punto de partida y siendo exclusivo de PC, el juego pasase algo inadvertido.

Pese a todo, la calidad siempre termina saliendo a la luz, y la franquicia King’s Bounty no tardó en empezar a recorrer el camino luminoso. Así, tras Armored Princess, primera secuela del juego original; y Crossworlds, una expansión para el anterior, llegamos a Warriors of the North, la tercera entrega en continuar con la enrevesada historia de la saga. Pese a tratarse de títulos independientes —que ni siquiera están numerados— con arcos argumentales y protagonistas propios, todos los juegos están conectados de una u otra forma. En ningún caso son elementos imprescindibles para disfrutar correctamente del guión del juego, pero haber jugado a títulos anteriores sí que aporta un trasfondo adicional que hará bastante más divertidas algunas de las situaciones en las que se verá envuelto nuestro nórdico protagonista.

Contar una historia épica no es óbice para añadir un poco de humor a la mezcla, y en King’s Bounty: Warriors of the North, como en el resto de títulos de la saga, se combinan a la perfección momentos de máxima epicidad con otros tantos de un surrealismo hilarante. Tan pronto estamos haciendo frente a un mago oscuro con ganas de subyugar el mundo con el poder de su magia, como estaremos manteniendo intrascendentes conversaciones con un cuervo parlanchín al que podemos llegar en el inventario. Por desgracia, Olaf, el protagonista de esta gélida aventura, no podrá contraer matrimonio con zombis, ranas o demonias, como sí podía hacer Bill Gilbert, el personaje principal de King’s Bounty: The Legend, que por otra parte es posiblemente la entrega más humorística.

Debido a que la historia comparte algunos puntos en común con las entregas anteriores, en Warriors of the North visitaremos algunas localizaciones conocidas por los veteranos de la franquicia. Si bien encontramos muchas zonas nuevas, la sensación de deja vu será inevitable al visitar las islas élficas o el plano demoniaco, que junto a las estepas nevadas en las que comienza la aventura o el reino de los humanos, ofrecen una variedad visual sorprendente. Como no podía ser de otra forma, los nuevos mapas también se traducen en nuevas unidades, nuevos enemigos, nuevos objetos y hechizos, y en definitiva mucho nuevo contenido con respecto a títulos anteriores. Porque aunque a nivel visual el juego sea prácticamente idéntico al primero, que tiene ya casi cinco años, a nivel de material y mecánicas ofrece bastante más.

El añadido más llamativo es el de las valkirias, que serán las encargadas de canalizar la rabia de Olaf. Para poder utilizarlas, algo que no ocurre hasta bien entrada la aventura, será necesario reclutarlas una a una. Una vez en nuestra pantalla de héroe —donde veremos sus retratos—, además, podremos y tendremos que hablar con ellas para subirlas de nivel, ofrecerles tributos, pedirles bendiciones especiales, e incluso hacer misiones para ellas. Por todo esto la recompensa no será otra que una serie de habilidades gracias a las que los combates podrán ser bastante más accesibles. Eso sí, en niveles altos de dificultad es mejor no depender en exceso de estas técnicas, ya que debido al que posiblemente sea el mayor fallo de diseño del juego, la rabia queda deshabilitada durante los enfrentamientos contra jefazos. ¿El motivo? Porque sí. Sin más.

Aunque los enfrentamientos contra jefazos —que todo sea dicho son muy escasos— resultan bastante molestos por el problema mencionado, los combates normales no solo son muy divertidos sino que suponen el verdadero núcleo del juego. De las más de cincuenta horas que dura la aventura principal (eso si no nos molestamos en hacer todas las misiones secundarias), la mitad por lo menos las pasaremos dentro de la pantalla de batalla. Y vaya gozada. La cantidad de opciones y posibilidades estratégicas al alcance del jugador son inmensas. Todo influye en el desarrollo de las batallas, cuyo objetivo normalmente no debe ser ganar sin más, sino ganar sin perder una sola unidad. Para ello tendremos que gestionar a la perfección el inventario del héroe, su libro de hechizos, su lista de habilidades y, por supuesto, las tropas que llevamos.

Esta gestión de tropas es muy similar a la del clásico Heroes of Might & Magic, con quien King’s Bounty también comparte sistema de combate. La diferencia fundamental es la presencia del atributo liderazgo, que será el que determine el número de unidades de cada tipo que podemos llevar. Por ejemplo, comandar un solo dragón negro puede exigir 2.500 puntos de liderazgo, mientras que para un soldado raso nos bastará con 100 puntos. Esta mecánica hace que la progresión en la fuerza de nuestro ejército esté perfectamente balanceada en todo momento, y exige que el jugador mire muy bien qué unidades lleva consigo en todo momento.

King’s Bounty: Warriors of the North consigue lo que parecía casi imposible: mejorar la fórmula del título original añadiendo cambios muy sutiles. Más allá del problema mencionado durante los enfrentamientos contra “bosses“, que se antoja como una elección de diseño muy vaga, el juego es todo lo que un amante del rol y la estrategia por turnos puede pedir. Por lo menos hasta que Heroes of Might & Magic recupere el prestigio que comenzó a perder tras su tercera y gloriosa entrega.

Tercera entrega de la franquicia con sabor nórdico
  • +2
    responder
    Kirkis
    Recluta
    6 noviembre, 2012

    Todo lo nórdico sabe mejor.

  • +0
    responder
    Carlos Marquez Alonso
    Soldado destinado
    7 noviembre, 2012

    alguien que hatya jugado pued dar informes?

  • +0
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    Nombre
    Recluta
    15 noviembre, 2012

    Tu comentario aquí…@Carlos Marquez Alonso:
    Hola.El juego es parecido a los de la serie heroes of might and magic.Estrategia por turnos y gestion sencilla de recursos-unidades militares disponibles casi siempre en los castillos y fortalezas similares, a veces tambien en pueblos etc. En el juegos eres un leader con una serie de puntos de liderazgo( que te permiten reclutar una cantidad de tropas limitadas, las cuales dispones en cinco( o seis) espacios-casillas que tienes en la parte inferior de la pantalla, puedes disponer las unidades como desees siempre que no superen la cantidad de liderazgo de tu lider. Cada unidad cuesta una cantidad de oro y necesita un liderazgo. ejemplo. un espadachin cuesta 1 de oro y 1 de liderazgo, si tienes 100 de liderazgo podras reclutar 100 espadachines, como maximo, logicamente dependiendo del tipo de unidad necesitarán más o menos liderazgo para ser reclutadas.Cada unidad tiene un numero de ataque y otro de defensa. además de otras cualidades, o defectos,( ej. ataque 2 veces en un turno, inmunidad a una magia etc.).Normalmente al aumentar la experiencia te dan una serie de runas de magia ( que son de tres tipos ), que puedes gastar para incrementar tus capacidades magicas y tambien puedes aumentar los puntos de liderazgo, o ampliar capacidades que te aparecen,(mayor resistencia a un tipo de magia, mayor defensa, ataque de tus unidades, mayor velocidad etc.. En definitiva primero reclutas unidades luego vas con ellas por el mapa, realizas misiones, luchas o no (la opcion de lucha normalmente es voluntaria si eres tu quien empieza).Para combatir se te abre una pantalla y luchas como si estuvieras en un tablero de ajedrez, tu heroe no lucha sólo lanza hechizos.(Hay tres tipos de magia y cada una de ellas necesita una determinada cantidad de “runas ” distinta para poder aprenderlas.Hay tres tipos de lideres, guerrero, mago o paladin (mezcla de ambos).Lo siento si tienes mas dudas envia correo. aquí no tengo espacio para más. Un saludo

  • +0
    responder
    dejotabe
    Recluta
    18 febrero, 2013

    Y….. se sabe cuándo saldrá en España? Porque le tengo unas ganas locas……

Fuego cruzado, ten cuidado donde apuntas.