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Aventuras de un superviviente en The War Z

Desde el pasado 15 de octubre muchos usuarios hemos podido echarle un vistazo a The War Z, el juego de supervivencia zombie nacido tras el auge del conocido DayZ, mod del videojuego ArmA II que también llegará en forma de videojuego independiente antes de que acabe el año. La experiencia va mucho más allá del ámbito lúdico, convirtiéndose casi en un experimento sociológico donde debemos sobrevivir el máximo tiempo posible en un enorme entorno hostil con la ayuda de otros jugadores que encontremos en nuestros viajes. El problema es que esos otros supervivientes podrían preferir pegarnos un tiro por la espalda y quedarse con nuestro equipo en vez de echarnos una mano. Y no hay marcha atrás; si mueres hay que empezar desde cero, por lo que cada situación que se nos presenta es un taquicárdico riesgo.

El sistema de generación de personaje es rápido y de momento poco personalizable. Tres modelos básicos y unas pocas ropitas y caras a elegir. Más allá de eso, lo único que podemos hacer es personalizar el inventario de objetos con el que comenzaremos nuestras andanzas comprando provisiones, herramientas y armas en la tienda virtual del juego, ya sea con el dinero que hayamos obtenido anteriormente dentro del juego o canjeando dinero real. Eso sí, las ventajas por hacer esto son mínimas, influyendo mucho más nuestra habilidad y sentido común que una mochila llena de cachivaches. Les cuento mi experiencia en un de mis primeras partidas para que comprueben todo lo que puede dar de sí una hora de juego.

Heme aquí, en algún punto del estado de Colorado más solo que la una, con un bate de béisbol y una lata de atún en la mochila. Parece que está anocheciendo, así que decido meterme en lo más profundo del bosque para alejarme de las zonas urbanas en las que suelen haber más zombies rondando por las calles. Por el camino me topo con una pequeña cabaña abandonada donde me encuentro tirada en el suelo una bengala y un botellín de agua, lo cual es una buena noticia, ya que para mantenerme con vida necesito comer y beber cada cierto tiempo, y no es que se prodigue mucho el alimento.

Tras un buen rato entre riscos, me anochece justo cuando llego a una pequeña aldea al sur de donde comencé presidida por lo que parece ser una iglesia. Si hay algún superviviente, el instinto me dice que estará ahí, pero con lo único que me topo es con colchones y restos de lo que alguna vez fue un pequeño bastión de contención. De lo que no caí es que tras llegar sigilosamente a su entrada empiezo a corretear por el suelo de madera, lo que provoca que los zombies que deambulan por la zona se percaten de mi existencia y se dirijan hacia el edificio. Por suerte, justo en ese momento oigo a gente por los alrededores.

Parecen ser otros supervivientes buscando cosas útiles en las casas de alrededor. El chat interno del juego funciona por proximidad, así que me pongo a gritar como un descosido para que me saquen de mi parapeto. Me oyen (leen) pero no saben mi posición exacta, así que decido lanzar la bengala que encontré anteriormente frente a la iglesia esperando distraer a los zombies y de paso marcar mi posición, maniobra que funciona, y al poco tiempo, y tras no pocas desconfianzas, me sacan de allí cinco supervivientes. El problema es que el escape no resulta tan fácil.

Frente al aparcamiento de la iglesia se forma la marimorena al haber tanto movimiento, y aunque logran rescatarme de allí, pierden a una chica del grupo que es devorada por un zombie más fuerte que los demás. Tras limpiar la zona, los cuatro que quedamos nos largamos de la zona. Al parecer, uno de ellos ha visto un claro al oeste en el que hay un helicóptero accidentado, así que nos dirigimos hacia allí esperando encontrar algo de aprovisionamiento. Lo que no esperábamos era encontrarnos con un inesperado problema que nada tiene que ver con los zombies.

El helicóptero está en lo más alto de un montículo de cierta altura. Los cuatro empezamos a subir con cautela dado que todavía no ha amanecido y se oyen en los alrededores gruñidos nada halagüeños. De pronto, un sonido ensordecedor me pega un susto de narices. Miro a mi lado y veo a uno de mis compañeros muerto en el suelo. Hay alguien que nos dispara desde la distancia, así que los tres que quedamos nos tiramos al suelo con la intención de ocultarnos del maldito bastardo que nos ataca.

No hay suerte, y otro de mis compañeros cae. Recojo como puedo los enseres de los caídos con la esperanza de salir vivo de allí, y tras algunos minutos desesperantes decidimos correr como locos para escapar de la zona con la esperanza de que los árboles tapen el punto de visión del que nos caza. Y así es. Nos guarecemos en la trastienda de una gasolinera abandonada. Lo que no me esperaba es que mi compañero me inste a darle todas las posesiones que he recogido del resto a punta de pistola…

Reculo poco a poco mientras le intento calmar y convencer de que no me mate, y mi estrategia de moverme lentamente hacia atrás surte el efecto que esperaba. Un par de zombies que estaban cerca nos detectan y se lanzan despavoridos hacia nosotros, por lo que nos zafamos de ellos como podemos, aunque en el intento nos separamos cada uno por nuestro lado. En el proceso grito maliciosamente que voy a vengarme del asqueroso traidor, pero justo en ese momento mi mujer me llama para comer y decido que ya ha habido suficientes emociones en el día.

Nada de lo que he descrito es un adorno de la realidad. Todo esto sucedió en algo menos de un par de horas tras haber jugado anteriormente otras partidas “de prueba” en las que no era consciente de lo que propone The War Z. No sirve de nada lanzarse a matar no muertos en una ciudad con nuestro bate de béisbol porque no duraremos ni dos minutos. Esto es una experiencia pausada, social y hasta cierto punto sesuda. Los servidores de juego de momento pueden albergar de forma simultánea a 30 personas, y el terreno de juego resulta lo suficientemente grande como para que encontrar a otro ser humano resulte fruto del azar tras haber sobrevivido a duras penas en soledad por la gran extensión de terreno.

A falta de ver lo que la gente de DayZ haga, The War Z perfila la idea de su competidor con bastante acierto. Todavía se trata de una fase alfa que este pasado día 31 se actualizó con nuevas características, pero todavía le falta muchísimo camino por recorrer. De todas formas, creo que es una buena inversión el pagar por él para jugar de forma indefinida. Estas pequeñas grandes aventuras me despejan cualquier duda al respecto. Ya les contaré más batallitas otro día.

Probamos la versión alfa del juego lanzada recientemente
  • +1
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    Luis Manzano
    Recluta
    2 noviembre, 2012

    Simplemente me parece expectacular, podria ser un juego que marcase un antes y un despues en el genero zombie, porque te expone en una situacion “real”(entre comillas porque hablamos de una apocalipsis zombie XD), hare un seguimiento de cerca de este titulo porque puede q acabe en mi estanteria dandome horas de vicio XD

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    Marc Semperfi
    Soldado destinado
    5 noviembre, 2012

    pero es una beta, no? aún no se puede adquirir el juego, o sí? gracias

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    Atrincherados
    Soldado destinado
    5 noviembre, 2012

    El juego ya se puede adquirir y jugar aunque se encuentre en fase beta del mismo modo que sucede con otros juegos en constante desarrollo como Minecraft: http://account.thewarz.com/buy/buy.html

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    responder
    Marc Semperfi
    Soldado destinado
    5 noviembre, 2012

    perfecto, gracias!

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    responder
    Sergio Javier Mota Lozano
    General de División
    5 noviembre, 2012

    A mi me han pasado una clave para la beta y lo he probado un par de horas, de momento, promete mucho, pero aburre un montón,… ni misiones ni nada, ahora solo se puede explorar y morir xD

  • +1
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    Sebastián
    Recluta
    5 noviembre, 2012

    @Sergio Javier Mota Lozano: Misiones? No, gracias. Para ello ya tienes un billón de mmo’s ahí afuera… lo que queremos es un sandbox de supervivencia, y eso es a lo que a apuntan.

    Buena aventura, me gustaría leer más.

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    Raúl Rosso
    General de División
    5 noviembre, 2012

    Precisamente lo que enamora del juego es que nadie te dice lo que tienes que hacer, siendo el único objetivo sobrevivir. Y os digo yo que con eso nada más ya tenéis tarea de sobra.

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    Angel LLanos Acero
    Soldado destinado
    5 noviembre, 2012

    WarZ o dayZ cn cual t quedad

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    Julián Moreno
    Recluta
    10 diciembre, 2012

    Raul Rosso, menudo analisis, de verdad, solo leerlo me han dado unas ganas de probarlo increibles. Lo unico que me pregunto es, ¿necesita mucha maquina? Tengo un Pentiun 2.5 de doble nucleo a 5.400 y una Gforce GT 5400 (Si no recuerdo mal). Y no se si me lo moverá

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    Ricardo
    Recluta
    2 enero, 2013

    hace rato que vengo mirando cosas de este juego, vi que sale entre $15 y $50, supongo que son dolares, yo soy de argentina, alguien sabe como se compra por PayPal?? como es el tema de la “entrega” me gustaria realmente que alguien me pase el dato

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    Musashi
    Recluta
    5 febrero, 2013

    El juego sería mucho mejor si los jugadores dejasen de matar a los principiantes. Yo lo acabé desinstalando… Con lo que promete…

Fuego cruzado, ten cuidado donde apuntas.