ENLIST WITH FACEBOOK
--

Baldur’s Gate quince años después

Baldur’s Gate: Enhanced Edition está por fin a la vuelta de la esquina, y no es moco de pavo. Se trata de la revisión oficial de un videojuego de rol que marcó un antes y un después dentro del género, del buque insignia de la conocida como “edad de platino de los juegos de rol para ordenador”, y de uno de esos pocos títulos que pese al paso del tiempo sigue conservándose tan fresco como el primer día. Ninguno de estos factores es casual.

Entre finales de los ochenta y principios de los noventa tuvo lugar la conocida edad de oro de los juegos de rol para ordenador. Casi todas las grandes obras maestras de SSI (Strategic Simulations, Inc) o New World Computing, entre otros, vieron la luz durante este breve intervalo de tiempo. Títulos como Might & Magic: World of Xeen, Dungeon Master, Eye of the Beholder, Neuromancer o Wasteland  malacostumbraron a toda una generación de aficionados al rol de lápiz y papel. Así, cuando en 1997 salió a la venta Diablo con la firme intención de cambiar las reglas del juego, muchos nos echamos a temblar ante una nueva ola que pese a su frescura, no satisfacía las necesidades de un colectivo que demandaba un estilo de juego más pausado y tradicional. Por suerte, casi dos años más tarde y tomando el testigo de la mencionada SSI, Bioware —que hasta entonces tan solo había desarrollado un juego y no era de rol— se tiró de cabeza al a piscina con Baldur’s Gate, un juego de rol tradicional ambientado en el escenario de campaña de los Reinos Olvidados y que utilizaba las míticas reglas de Advanced Dungeons & Dragons. Ahí es nada.

Para hacer que un juego como Baldur’s Gate pudiese funcionar correctamente en los ordenadores de la época, Bioware construyó desde cero un motor a la altura de las circunstancias: el Infinity Engine. El motor estaba pensando para soportar un sistema de control que mezclaba el tiempo real con los clásicos turnos del rol de mesa, y lo hacía a la perfección mediante un uso muy inteligente de la pausa táctica. De la misma forma, era (y sigue siendo) capaz de ofrecer unos escenarios prerrenderizados en dos dimensiones de una calidad y una resolución óptima, sobre los que se movían con total fluidez los “sprites” de los distintos personajes. Gracias a la buena optimización del motor, además, era capaz de mostrar decenas de estos personajes de forma simultánea sin que el rendimiento sufriese especialmente. Tan bien salió Infinity Engine que no solo lo utilizaron (con ligeras modificaciones) Planescape: Torment, Icewind Dale, Baldur’s Gate II y Icewind Dale II, sino que el propio Baldur’s Gate: Enhanced Edition hará uso de una versión modernizada del mismo, que será prácticamente idéntica a la que pudimos ver en Baldur’s Gate II.

No obstante, un juego no alcanza las cotas de éxito que alcanzó Baldur’s Gate gracias exclusivamente a un buen motor. En la obra de Bioware se alinearon los planetas. Sin comerlo ni beberlo, en 1998, juegos que habían salido hacía menos de tres años como el excelente Stonekeep, quedaron inmediatamente desfasados. No ya porque la mecánica y el apartado gráfico del juego supusiese un salto de calidad enorme con respecto a prácticamente todo lo visto anteriormente, que también; sino porque elementos hasta entonces bastante desaprovechados como la historia o los personajes pasaron a cobrar una importancia pocas veces vista en los juegos de ordenador. La mayoría de títulos de la mencionada edad de oro contaban con mecánicas de juego estupendas, pero su planteamiento solía reducirse a entrar en mazmorras a matar enemigos y coger tesoros, con el clásico enfrentamiento final con el mago o dragón de turno. Baldur’s Gate, por el contrario, plantaba al jugador en medio de un guión lleno de intrigas y subtramas en el que la investigación y el diálogo eran una parte fundamental de la mecánica. Todo ello, además, envuelto por el riquísimo manto de los Reinos Olvidados, posiblemente el escenario de campaña más querido por los aficionados de Dungeons & Dragons.

Lo mejor de esta manera de afrontar una historia y de proponer unos personajes más complejos de lo que estábamos acostumbrados a ver allá por 1998 (e incluso hoy), es que Bioware lo diseño todo de tal forma que fuese el jugador el que eligiese la forma en la que se desarrollarían los acontecimientos. Tradicionalmente todos los juegos de rol te invitaban de una forma muy poco sutil a ser bueno. Baldur’s Gate, por el contrario, no solo brindaba la posibilidad de ser malvado y actuar en consecuencia, sino que permitía al jugador reclutar personajes malignos para su grupo de aventureros y hacía que el universo de juego reaccionase en consecuencia ante los actos del jugador. Por ejemplo, cuando la reputación del grupo caía por debajo de seis (el máximo era veinte), una patrulla del Puño Llameante nos esperaba en la puerta de cada pueblo o ciudad que visitáramos para intentar reducirnos. Claro que siempre podíamos expiar nuestros pecados llenando el cepillo de los muchos templos repartidos por La Costa de la Espada.

A todos estos elementos que convertían a Baldur’s Gate en una de las experiencias de rol más completas para disfrutar en solitario, se unió que el juego, de hecho, ofrecía la posibilidad de jugar con hasta otros cinco conocidos a través de Internet o red local. Lo cierto es que el modo tenía ciertos fallos y se limitaba a poner al creador de la partida como protagonista de la aventura y al resto como personajes secundarios, lo que en la práctica podía llegar a generar un serio conflicto de egos entre los participantes. Pese a todo, el modo online cuajó y se convirtió en el rey indiscutible de más de una y más de dos “lan partys” maratonianas de las de poder ver el amanecer si hubiese algún conductos de ventilación cercano.

De todos los elementos que terminaron configurando y dando forma a lo que en estos momentos es Baldur’s Gate, ha sido uno en concreto el que ha conseguido que se siga jugando de forma más o menos asidua durante su más de una década de vida: los mods. A todo lo dicho en los párrafos anteriores hay que sumar que por obra y gracia del Infinity Engine, trastear con las tripas del juego resultaba una labor relativamente sencilla para cualquiera con unos conocimientos moderados en la materia. Así, no tardaron en aparecer modificaciones del juego que solo requerían un doble clic para ser instaladas y añadían desde nuevos personajes para unirse al grupo hasta enemigos más poderosos, pasando por módulos y campañas completamente nuevos. Básicamente la propia comunidad del juego se encargó de suministrar un flujo casi constante de contenido descargable que, como ocurre con el DLC actual, iba desde lo muy bueno hasta lo bastante malo.

Y llegamos al detonante del artículo: Baldur’s Gate: Enhanced Edition. Con estos antecedentes Overhaul Games anunció hace relativamente poco que se encargaría de adaptar el clásico a los tiempos modernos, llevando a cabo ligeros cambios en el envoltorio del producto pero dejando su interior intacto, para que las nuevas generaciones pudiesen disfrutar de él tal y como lo hicimos las anteriores. Y es algo que está muy bien. El “problema” es que ya se puede hacer. Digo “problema”, entre comillas, porque tener otra opción más a la hora de jugar a una obra maestra no supone ningún problema real. El “problema” está en que precisamente por obra y gracia de los mods, ya se puede jugar a una versión modernizada del Baldur’s Gate original que, de nuevo gracias a los mods, puede incluir un contenido adicional de por lo menos la misma calidad que el que Overhaul Games tiene pensado ofrecer. ¿Que quieres aplicar mejoras en el motor gráfico? Baldur’s Gate Trilogy es la solución. ¿Que te gustaría ver más interacción entre tu grupo de aventureros? BG1 NPC Project es lo que estás buscando.

Solo quedan unos días para que Baldur’s Gate: Enhanced Edition salga definitivamente a la venta por 19,99 dólares. En GOG.com por ese mismo precio es posible hacerse con Baldur’s Gate 1 y 2, con sus respectivas expansiones y un montón de material adicional como las bandas sonoras o ilustraciones. Como usuario y aficionado que lo ha jugado en más de una decena de ocasiones todavía no termino de ver claro por qué debería comprar esta nueva versión de Overhaul Games en lugar de ceñirme a la antigua y aplicarle los dos o tres mods de rigor —que como digo es una tarea harto sencilla. Para bien o para mal todos saldremos de dudas dentro de poco más de una semana. En cualquier caso, cualquier excusa es buena para volver a jugar a uno de los mejores juegos de rol de ordenador de todos los tiempos.

El regreso de uno de los mejores RPG de todos los tiempos
  • +1
    responder
    Patricia Tris Ki
    Soldado destinado
    21 noviembre, 2012

    Me encanta este juego, siempre me encantó y siempre me encantará

  • +0
    responder
    Hugo Ramallo
    Soldado destinado
    21 noviembre, 2012

    Que tiempos…

  • +0
    responder
    Michael Carmona
    Soldado destinado
    21 noviembre, 2012

    pues llevo intentadolo comprar dede hace unos meses y no he podido encontrarlo todavai todo agotado

  • +0
    responder
    Luis Miguel Castell Albeza
    Soldado destinado
    28 noviembre, 2012

    muy muy bueno

  • +0
    responder
    Delilla
    Recluta
    15 diciembre, 2012

    “¡¡¡A los ojos, Bubu, a los ojos!!!”

    @_@

    Gran Gran juego.
    ¡Y gran gran blog, éste de Atrincherados!

  • +0
    responder
    Baldur’s Gate Enhanced Edition llega a Steam
    Recluta
    17 enero, 2013

    [...] Baldur’s Gate Enhanced Edition es una versión mejorada y remasterizada de uno de los mejores juegos de rol para ordenador de todos los tiempos. Hace algo menos de dos meses yo mismo le dediqué unas palabritas por aquí. [...]

  • +0
    responder
    Baldur’s Gate Enhanced Edition llega a Steam | Makinitas
    Recluta
    21 enero, 2013

    [...] Baldur’s Gate Enhanced Edition es una versión mejorada y remasterizada de uno de los mejores juegos de rol para ordenador de todos los tiempos. Hace algo menos de dos meses yo mismo le dediqué unas palabritas por aquí. [...]

Fuego cruzado, ten cuidado donde apuntas.