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Dragonborn, el próximo DLC de Skyrim

La saga The Elder Scrolls lleva anclada al contenido adicional posterior al lanzamiento de sus juegos desde Morrowind. De hecho, en aquel, la historia principal del la aventura continuaba y tenía su conclusión en su segunda expansión, Tribunal. Oblivion, tras aquellos cuestionables DLC con armaduras para caballos y demás minucias que poco añadían a la experiencia, tuvo su epílogo perfecto con Shivering Isles, que aportaba un nuevo hilo argumental y un territorio enorme desligado del título original. Ahora le toca el turno a Skyrim, que aunque ya ha recibido contenidos interesantes como aquella oda al vampirismo que era Dawnguard, es Dragonborn el verdadero sucesor espiritual de las ampliaciones mencionadas. De hecho, y para cerrar el círculo, se ambienta en la misma isla donde se desarrollaron los acontecimientos de la primera expansión de Morrowind: Bloodmoon.

La isla de Solstheim se encuentra al noreste de los dominios de Skyrim. Pertenece a la región de Vvanderfell, territorio donde se ubica la isla de Morrowind y hogar de los elfos oscuros, llamados Dunmer, o al menos hasta hasta el exilio de estos tras los acontecimientos sucedidos al final del arco argumental de la tercera parte de la saga. Morrowind tenía una ambientación que emanaba una calidez sin fecha de caducidad que no fue capaz de replicar Oblivion en los más asépticos bosques de Cyrodiil. Construcciones de quitina, cegadoras tormentas de arena y gritos de domesticados Salt Striders resonando en el horizonte. Supurante melancolía que ahora pretende repetirse precisamente retornando a aquellas nostálgicas tierras.

Sin ir más lejos, el primer logro que desbloqueamos al llegar por primera vez a la isla se titula “Outlander”. Los más avezados en la saga sentirán cómo un cosquilleo les sube por la rabadilla al oír esa denominación. Igualmente el inicio de la aventura tendrá lugar del mismo modo que en la vieja expansión de Morrowind Tribunal, integrándose perfectamente con la aventura original. Mientras dormimos, unos encapuchados intentan matarnos. Tras salir del embrollo, descubrimos que se trata de unos asesinos encargados de eliminar al supuesto falso dragonborn, es decir nosotros. Esa revelación ya la descubrimos en el tráiler: Existe un sangre de dragón anterior a nosotros al que debemos hacer frente como único representante de la ancestral estirpe.

La isla de Solstheim es una reproducción muy similar a la vista en Bloodmoon en cuanto a sus localizaciones, con las variaciones propias de los acontecimientos que han tenido lugar entre uno y otro juego. Skyrim se ambienta 200 años después de la crisis de los portales a Oblivion, y unos cuantos años más desde lo sucedido en Morrowind. Ésta última isla está prácticamente sepultada por la erupción del volcán de la Montaña Roja, provocando que los elfos oscuros tuvieran que emigrar hacia otros territorios como bien ilustran las últimas entregas, donde los vemos mendigando descorazonados tras haber sido expulsados de su hogar. Por eso, volveremos a ver vegetación y fauna conocida como los Netch, aquellas medusas voladoras; o los torpes y regordetes Lurkers que encontrábamos en cuevas subterráneas. Así pues, Solstheim es el último resquicio de la vida en Vvanderfell y los restos de las viejas civilizaciones y último bastión de las cinco casas herederas de las viejas tradiciones Dunmer.

Hablando de las viejas casas, podremos incluso unirnos a algunas de ellas. Hlaalu no está bien vista por su relación con Uriel Septim, Redoran es la casa regente con más importancia en Solstheim, mientras que el Tribunal es tan solo una sombra de lo que era hace hace décadas. Los Telvanni, agrupación mucho más relacionada con la magia que el resto (y también bastante más tiránica), es una nueva facción a la que nos podremos unir, pudiendo en última instancia gracias a ellos incluso conseguir una vivienda dentro de aquellas setas huecas gigantes tan evocadoras.

Más de 30 horas de contenido y no menos de 10 tan solo para completar la misión principal. De hecho, no se trata de una zona de tránsito, sino que podremos ir y venir de Skyrim cuando queramos, por lo que se puede considerar una ampliación natural del mundo de juego. De hecho, y a falta de confirmarse, podremos incluso atravesar el océano para regresar a la mismísima isla de Morrowind, de la que podremos ver su volcán activo en el horizonte desde Solstheim. Les puedo asegurar que esta visita es prácticamente el mayor incentivo de toda la experiencia con el DLC más allá de lo que nos ponen por delante en el material promocional. Poder cabalgar a lomos de un dragón, adquirir nuevos gritos y poder hacernos armaduras de ébano no son más que la punta del iceberg para los que verdaderamente disfrutan con el universo que ha ido fraguando Bethesda con cada nueva entrega.

Hoy mismo se pone Dragonborn a la venta en el Marketplace de  Xbox 360, mientras que las versiones para PC y Playstation 3 lo harán a principios de año. Los de la consola de Sony están todavía esperando la llegada de Dawnguard y Hearthfire, las dos expansiones anteriores, por lo que esta confirmación oficial por parte de Bethesda puede hacer que lleguen todos los contenidos pendientes de una vez por todas. La semana pasada se cumplieron diez años del lanzamiento de Morrowind, así que es un buen momento para regresar.

Fuente | Theouterusers

Regresando a Morrowind
  • +0
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    Sergio Javier Mota Lozano
    General de División
    4 diciembre, 2012

    Me parto con lo de

    ” Los de la consola de Sony están todavía esperando la llegada de Dawnguard y Hearthfire, las dos expansiones anteriores, por lo que esta confirmación oficial por parte de Bethesda puede hacer que lleguen todos los contenidos pendientes de una vez por todas “

  • +0
    responder
    Dragonborn despliega sus alas en Steam
    Recluta
    5 febrero, 2013

    [...] un par de meses, nuestro compañero Raúl ya nos dio un avance muy interesante de lo que podremos encontrar en Dragonborn. Hoy por fin, tras sus dos meses de exclusividad de [...]

Fuego cruzado, ten cuidado donde apuntas.